Cerámica Aguará Guazu

 

Piezas realizadas luego de mi primer viaje a Formosa. En principio eran 3 piezas, pero la última tuvo que ser descartada por una caída, ojalá pronto poder retomarla. 
Cada uno de ellos representa una etapa de un viaje muy intimo, donde el entorno inmenso y hostil abrió una vulnerabilidad que me enfrió, entendiendo que a veces rendirse no es fracasar y que ser un tronco muerto y rodeado de vegetación y aves en un bañado tibio y lejos, es un privilegio. 

1.Vulnerable y transparente, sin miedo, me siento nuevo en el mundo, saldría yo de mis humedales y montes, por este amor que me enceguece. He caído ya otras veces pero esta vez es diferente, ya no he de gritar, acá donde me aman indefenso, evasivo y nocturno, me vuelvo manso y menos taciturno.

Me engrandece no mi dolor, si no este rencor enardecido y rebelde, que creció dentro de mi abruptamente, dejando mis patas altas, pero torcidas y débiles, planeo no ver mi dolor desde estas alturas, o que tarde en llegar a mi cuerpo, aunque admito, tengo un vértigo que me cierra el pecho como una flor que retrocede. Estoy cómodo en mi soledad, entre las encharcadas aguas de mi pantano, he de convertirme un día en champal. 


El tiempo me ha sucedido, en las entrelazadas vegetaciones que me protegen me he rendido y desde las profundidades de mis dolores han florecido las prudencias y han anidado aves que mantienen tibio mi corazón y firmes mis patas, sumergidas en las aguas que aunque espesas y enraizadas, no han entibiado mi fuerza.










Comments

Popular Posts